Los que han perdido una persona querida por suicidio los supervivientes, son familiares, amigos/as, vecinos/as, compañeros/as y personas allegadas que se han visto afectadas. Los estudios nos dicen que por cada suicidio existe una media entre 6 y 12 personas afectados emocionalmente, les cambia la vida.
Genera tal impacto en la vida de las personas allegadas que el duelo por suicidio es más largo e intenso, afectando a la salud física y psicológica, con unas necesidades y características propias que en de otro tipo de fallecimientos.
Hay dos ideas básicas que quiero destacar y que son fundamentales a tener en cuenta:
- «La persona que se suicida no quiere morir, quiere dejar de sufrir»
- «El suicidio de un ser querido es una tragedia que despedaza la vida de los supervivientes y es un duelo de lo más complicado de poder sobrellevar»
El INE, en su informe del Observatorio del Suicidio en España ha publicado el 19/12/2023 publica las siguientes conclusiones:
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- Se registran 130 suicidios más que en los datos provisionales, lo que aumenta hasta un 5,6% las muertes por esta causa respecto a 2021.
- Es la mayor cifra de suicidios registrada nunca en España, siendo el tercer año consecutivo en superarla.
- Se registran también las mayores tasas de suicidio de la historia, tanto totales (8,85 muertes por 100.000 habitantes) como por sexos (13,34 en hombres y 4,52 en mujeres).
- Si en 2021 preocupaba el alto número de suicidios infantiles (22 niños y niñas menores de 15 años se quitaron la vida, frente a los 13 de 2022), en 2022 llama la atención al aumento del suicidio adolescente (de 15 a 19 años), especialmente en varones: mientras que en 2021 se produjeron 53 suicidios (28 chicos y 25 chicas), en 2022 han sido 75 (44 chicos y 21 chicas).
- También es preocupante el aumento de suicidios entre las mujeres más jóvenes (15 a 29 años): 79 en 2021 y 117 en 2022.
- Aunque en los datos provisionales de junio las muertes por caídas accidentales superaron a las producidas por los suicidios, los datos definitivos vuelven a situarlos como la principal causa de muerte externa en España.
(Fundación Española para la Prevención del Suicidio: www.fsme.es)
Algunas reacciones del los supervivientes
Nadie está preparado para recibir la noticia de que un ser querido se ha quitado la vida, por lo que cualquier reacción es normal ante una situación anormal.
Por qué me has hecho ésto?, aparecen sentimientos de abandono y traición
- ¿Lo podría haber evitado?, cómo no dijo confió en mi? : sentimientos de culpa
- Los porqués y los «y si…»: porqué lo hizo?, porqué no dijo nada?, y si le hubiera escuchado, llamado…
- ¿Qué pensarán de mí?, sentimientos de vergüenza, estigma social
- Muerte sin un adiós, preguntas sin respuesta
- Negación de lo ocurrido, rabia, enfado, tristeza
- Y ahora, qué sentido tiene mi vida?
- La revisión reiterada y obsesiva (rumiación) de las conversaciones, momentos compartidos intentando buscar respuestas
- Reexperimentación de lo ocurrido
Los derechos de los supervivientes
Antes de pasar a comentar cuál es el proceso de duelo por suicidio, dadas sus particularidades especiales, quiero resaltar la importancia de tener en cuenta, que los supervivientes tienen derecho a:
- Hacer el duelo a su manera y durante el tiempo que se necesite. Es bastante habitual que cuando ha pasado un temporada larga las personas cercanas dejen de preguntar, y crean que todo ha quedado en el pasado, cuando posiblemente para la/s persona/s que lo esté viviendo sea algo que todavía sea presente en muchos momentos.
- Conocer la verdad del suicidio. Cuántas veces se cree que no dando la información adecuada y veraz se está habiendo un favor para que la persona «no sufra», cuando en realidad es al revés. Es más tranquilizador afrontar una realidad que dejarse llevar por la imaginación.
- Ver el cuerpo del fallecido si lo desean, y organizar el funeral con sus propias ideas y rituales.
- Respeto a la intimidad de los supervivientes y de la persona fallecida
- Nunca será como antes: hay una vida antes del suicidio y una vida después
Caminando hacia la recuperación: duelo por suicidio
El duelo por suicidio reúne una serie de circunstancias que no se dan en otro tipo de duelos. Un suicidio es una muerte inexplicable, repentina y/o inexplicable para las personas supervivientes, que provoca alteraciones de pensamientos, emociones y conductas.
Una intervención adecuada después de una muerte por suicidio es un componente imprescindible para la prevención del suicidio. Las familias y personas cercanas requieren una atención especial y apoyo psicológico, facilitando su recuperación y cuidando su salud mental de cara a afrontar de nuevo la vida sin la persona querida.
El día del suceso
Los propios supervivientes comentan como ese día sus vida se pararon y cambiaron para siempre. Es bastante habitual que en esos momentos de shock, aturdimiento, los familiares no crean que la persona fallecida lo haya llevado a cabo, aunque lo haya intentad o mencionado en otras ocasiones. Existe incredulidad e incapacidad de aceptar la pérdida, produciendo alteraciones físicas y emocionales.
Proceso de duelo por suicidio
A partir de ése día, se inicia un proceso de ir recuperando la vida, sabiendo que ya no será igual. El cómo continuar es un camino que se va haciendo poco a poco, con paradas. Cada persona tiene su ritmo, su proceso con sus altos y bajos.
A lo largo de ése camino que se inicia, en los primeros momentos se pasa de la negación a la tristeza en una búsqueda constante de una explicación a lo ocurrido. Dificultad para estar emocionalmente estable, incapaz de pensar en el futuro, se ancla en el pasado, con rumiaciones obsesivas sobre lo que ocurrió o lo que podría haber ocurrido. Se repasa mentalmente ése día y los anteriores. En esa tristeza, pesar y lloro es difícil relacionarse socialmente, suele aparecer el enfado hacia la sociedad y sistema de creencias. En muchas ocasiones es necesaria la medicación para ir aceptando la realidad de la muerte y evitar recuerdos.
Pasado un tiempo, la persona empieza a poder integrar en su día a día todo lo acontecido, con relaciones sociales de apoyo donde puede hablar y compartir con los demás la experiencia vivida. Los grupos de autoayuda mutua (GAM) cumplen una función importante, el contacto entre personas que han pasado por la misma experiencia, es un espacio de escucha y comprensión que facilita la expresión de sentimientos, pensamientos y vivencias en un entorno seguro de cuidado mutuo, sin juicios.
De forma progresiva se va aceptando la realidad y haciéndose cargo de su propia vida y se mejora las relaciones con los demás. Si bien es cierto que este camino no es una línea recta, sino un subir y bajar, un avanzar y retroceder, empieza a aparecer una transformación y crecimiento personal. En ésa recuperación tan necesaria para estar en la vida de otra manera, se va aceptando y comprendiendo las circunstancias del fallecimiento del ser querido. Se va siendo capaz de conectar con el dolor sin rechazarlo y empieza a ver un reencuentro con el ser querido desde la aceptación y el amor.
Hay un búsqueda de significado y sentido de la experiencia vivida, en muchos casos apertura a lo transpersonal en temas existenciales y espirituales.
¿Cómo ayudar a los supervivientes?
El dolor se sobrelleva mejor cuando se está rodeado de familia y amigos/as, el alivio de la pena suele mejorar cuando se compartirte con los demás.
Si deseamos ser de ayuda a nuestros familiares, amigos/as, vecinos/as, compañeros/as de trabajo se puede hacer de muchas maneras, y también tener en cuenta que no todas los supervivientes aceptarán la ayuda al principio:
- Preguntar en qué se puede ayudar y de qué forma
- Dar tiempo para procesar lo ocurrido
- Escuchar, dejar hablar, sin juicios
- Que se sientan respetadas y creídas en su forma de vivirlo
- Poder hablar del ser querido, nombrarlo
Además, un simple abrazo puede ser muy reconfortante para los supervivientes. Tener en cuenta que a veces, no son necesarias las palabras, estar a su lado, compartir el momento en silencio puede ser suficiente.
Teléfonos, asociaciones y recursos de ayuda
– Ayuda inmediata: 112 emergencias
– Servicio de urgencias en hospital/ambulatorio
– Si estás en tratamiento pide hora cuanto antes a tu médico/a y/o psicólogo/a
– Teléfono de la esperanza: 717 003 717
– Atención a la conducta suicida 024 (24h de atención)
– PREVENSUIC: Aplicación para Smartphone dirigida a familiares, profesionales y personas en riesgo.
– APSAV. Asociación para la prevención del Suicidio. Abrazos Verdes. Asturias.
– AFASIB (Familiars i Amics Supervivents per suïcidi de Les Illes Balears (Islas Baleares)
–AIDATU. Asociación Vasca de Suicidiología
– APSAS: Asociación para la Prevención del Suicidio y Ayuda al Superviviente. (Gerona)
– APSU: Asociación para la prevención y apoyo afectados/as por suicidio (Cdad. Valenciana)
– ASAM: (Burgos).
– BESARKADA-Abrazo: Navarra.
– BIZIRAUN: País Vasco
– Después del Suicidio: (Barcelona)
– Fundación Alaia (Madrid)
– Fundación Metta-Hospice (Valencia)
– Goizargi: Navarra
– Grupo Supervivientes de León.
– Hay Salida, Suicidio y Duelo: (Cantabria)
– Papageno (Andalucía). 633 169 129 supervivientes@papageno.es
– Ubuntu (Sevilla)
– Asociación Luz en la oscuridad (Tenerife)
–Asociación Volver a Vivir (Tenerife)
– Red Nacional Psicólogos Expertos en Suicidio Psicólogos Princesa 81 S.L.P.: 657650594.
– Teléfono Contra el Suicidio- Asociación la Barandilla (Madrid): 911.385.385.

Psicóloga Clínica por la Universidad de Salamanca en 1993, con Master Universitario (primera promoción) en Terapia de Pareja y Familia por la Universidad del País Vasco y amplió su formación en Psicodrama (Individual, Pareja, Familia y grupo) por el Instituto de Técnicas de Grupo y Psicodrama (ITGP). Pertenece a la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP) y miembro numeraria de la Asociación Vasca de Psicoterapias Dinámica y Sistémica (AVAPSI) acreditada como psicoterapeuta y profesora de familia y pareja
